Cuando la gente escucha Kubernetes lo primero que piensa es en grandes empresas con infraestructuras enormes. Lo que no saben es que puedes montar tu propio clúster en casa con tres Raspberry Pi, algo de paciencia y muchas ganas de aprender.
Este fue exactamente mi caso. Tenía varias Raspberry Pi acumulando polvo y decidí darles un propósito real: montar un clúster K3s, la versión ligera de Kubernetes diseñada para dispositivos con recursos limitados.
El proceso no estuvo exento de problemas. Desde configurar correctamente las IPs estáticas en cada nodo, hasta pelear con los manifiestos YAML para que los pods arrancaran donde debían. Pero cada error fue una lección, y al final tuve un clúster completamente funcional capaz de desplegar aplicaciones en contenedores de forma automática.
Si tienes Raspberry Pi en casa y quieres aprender DevOps de verdad, te lo recomiendo sin dudarlo. No hay mejor forma de entender Kubernetes que romperlo tú mismo y tener que arreglarlo.
Categoría: Infraestructura
Etiquetas: Kubernetes, Raspberry Pi, Docker, DevOps, K3s

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